Friday, November 21, 2014

El plástico de nuestro paisaje


Hace unas semanas viaje por carretera por más de 2000 km. al norte, bien al norte. Nos agarró la noche antes de llegar a Casma. Dormimos en Trujillo y salimos de nuevo al alba camino a Ecuador.

Grande y muy triste fue mi sorpresa al ver como desde que agarramos la carretera para salir de Trujillo hasta llegar a Talara (más de 500 km. después), no dejé de ver basura en el camino. No unas cuantas bolsas, no unas cuantas botellas. Toneladas. Miles de bolsas plásticas “decoraban” nuestro desierto. Toneladas de botellas plásticas en toda la zona de Chiclayo, un botadero de basura que abarca km. Colgaban plásticos de árboles secos del desierto hermoso de Sechura…bueno, antes más hermoso.

¿Qué es lo que estamos haciendo? Me queda un dolor en la boca del estómago nuestra irresponsabilidad pero creo que más la desidia. Él no me importa, o el mientras no lo vea: no existe. No sé qué es exactamente pero sí sé que es irreversible. O al menos que está llegando a un punto en el que lo va a ser, y no tendremos a quien voltear más que a nosotros mismos. Nosotros TODOS somos los responsables.

Tu que botas tu botella de gaseosa por la ventana. Tú que no separas tus reciclables. Tu que consumes más plástico del que necesitas. Tú que te levantas de hombros y piensas “todos lo hacen”. Corta la cadena. Deja de hacerlo, enseña a los tuyos a ser responsables. ¿Y sabes que puedes hacer? Cambia plástico por vidrio.

Puedes decir que no a las bolsas y usar una canasta. Y las gaseosas retornables, aún existen. ¿Qué tal si exigimos se usen más? Antes no había de otra. Ibas con tu botella y te daban otra. Es como la cerveza, envases retornables o por último: descartables pero de vidrio. El vidrio es inocuo, consta de tres abundantes materias primas naturales: arena, carbonato sódico y caliza.

Entonces, ¿por qué consumimos tanto plástico? Porque es barato. Pero es barato hoy. Porque el efecto que está teniendo en nuestro planeta tiene un precio que en 10 vidas no vamos a poder pagar.

Usa canasta para tus compras, usa vidrio para guardar  tus bebidas y comidas: como antes. Todo tiempo pasado… tuvo mejor sabor (y menos contaminación).


foto: Zoë - Talara 2014

#escogevidrio
#dejaelplastico
#glassislife

Friday, November 14, 2014

Yo uso vidrio ¿y tú?




Hace poco leí una de esas listas en las que te reconoces como peruano por diferentes cosas que has hecho tú, tu familia en tu niñez o tus amigos y uno de los puntos era: usar vasos de mermelada como vasos de la casa. (O algo así). Me reí claro, porque ¿quién de nuestra generación no lo ha hecho? Y con nuestra generación hablo de esa que va pasando los 35. De esos que aún recuerdan con nostalgia el haber acompañado a la madre o abuela al mercado y que ella hiciera las compras en canasta. De esas épocas en las que el plástico no estaba tanto por todos lados.
¿Por qué usamos plástico y no vidrio?
Porque su producción es más rápida
Porque pesa menos
Porque existe en miles de modelos, tamaños, diseños.
Y porque pensamos que es reciclable o nos venden el cuento de ser bio degradables. Y bueno me toca pincharte el globo por si hasta hoy no te habías enterado.
No todo el plástico es reciclable, los productos biodegradables no se producen en nuestro país por ser muy costosos, (tendrían que estar hechos de 100% fibras vegetales, lo que hay aquí no lo es). Y para shock aun mayor, mucho de este contiene PBA que ya ha sido comprobado interfiere en el correcto desarrollo de los niños, causa cáncer entre otras “maravillas” plásticas de querer vivir un día a día más rápido y descartable.
¿Por qué entonces no usamos más vidrio si este es 100% reciclable, permite la vida más larga de los productos envasados y por ser impermeable no permite la oxidación de su contenido? Al parecer los motivos más fuertes son el precio de producción y el que mucha gente considera que el vidrio es mucho riesgo. Ahora, que yo sepa, las madres de casi todos los de nuestra generación nos dieron leche en biberones de vidrio y aquí estamos todos.
Debo decir que yo soy fan del vidrio, no solo es mucho más limpio en el día a día y en el largo plazo. Sino que es un material que en lo personal me parece hermoso. Es transparente, puedes usar los envases de vidrio una y otra vez para diferentes cosas. Ese vaso de mermelada puede ser desde tu vaso de jugo en las mañanas como un florero de centro de mesa, un contenedor para la refri y hasta un molde que puedes usar para recortar masa de galletas, candelabros y hasta ingeniosos y muy resistentes vitrales de casas. Claro el riesgo de cortarse está siempre, pero prefiero cortarme a contaminarme.
Desde hoy empiezo una campaña para tratar de hacerte recordar que el vidrio es mejor que el plástico…y empiezo por recordarte que nada le gana a una gaseosa helada en un envase de vidrio.
Deja el plástico, escoge vidrio.
#glassislife 


Wednesday, November 27, 2013

Amaos los unos a los otros (mientras piensen como yo)





A mí me bautizaron a los 8 años, me acuerdo de ese día y fue una semana antes de la primera comunión. Me acuerdo también que fue mi decisión que me bautizaran católica. ¿Cómo? Bueno la familia de mi madre es protestante, la de mi padre bien católica y el bien ateo. Estudié en un colegio laico y cuando todas iban a hacer la primera comunión yo me sentía más bicho raro aun de lo que ya me sentía siendo hija de casi hippies, divorciados, no yendo a Miami sino a Chaclacayo y no teniendo empleada.  Entonces, me bautizaron, hice la primera comunión con estampitas, chocolate caliente, vestido blanco hecho por mi abuela la católica y bucles… sí bucles casi angelicales hechos con unos endemoniados ganchos que casi no me dejaron dormir toda la noche. Todo para que una linda niña de este laico colegio a sus 8 años volteara y me dijera en pleno momento de “la paz”: ZOE QUE TE HAS HECHO???? Y así empieza mi vida católica confundida.
Mi madre jamás iba a misa, ni protestante ni mucho menos católica, pero hizo su buena acción del año con la nueva y única niña católica en la familia y me llevo algunos domingos a la iglesia Carmelitas. Ahí ella no podía ni rezar porque no se sabía nada en castellano y por ende tampoco explicarme mucho de lo que hacíamos ahí. Luego un día me dejo claro que: ni más, estaba sola en esto.
Mi abuela iba todos los domingos al Good Shepherd , entonces empecé a ir con ella y lo hallé mucho más divertido, los niños íbamos a Sunday School, nos explicaban de las historias en la Biblia y nos invitaban helado o galletas y jugábamos. Luego nos juntábamos con los grandes post misa quienes tomaban café conversaban, se conocían. No apestaba a perfume como el Carmelitas ni la gente se iba corriendo ni bien terminaba la misa. Luego una profesora del colegio preguntó a qué iglesia íbamos, le conté y me dijo “!ten mucho cuidado, esa no es una iglesia católica!” yo llegué llorando a casa aterrada de poder estar ya a esta corta edad lidiando con el diablo.
Dejé de participar en todo esto, hasta la adolescencia en la que descubrí nuevamente en la iglesia Carmelitas un excelente lugar para conocer chicos, iba con mi mejor amiga, nos reíamos tanto que creo que una vez nos dijeron que si íbamos solo a eso mejor no fuéramos. Entonces optamos por hacer lo que la mayoría de adolescentes, los domingos por la tarde teníamos la excusa de ir a misa para cruzar la avenida de por la casa y llegar a sentarnos afuera de la iglesia para disforzar nuestros 14 o 15 años con libertad y bendición.
En cuarto de media yo estaba segura que no me quería confirmar y una profesora que sentía que Dios estaba más con los Krishnas que con el padre de la iglesia a la que iba con su familia, me convenció de hacerlo. “Quien será tu madrina?” preguntó, ”Rafael Elías, respondí”, ”NO PUEDES TENER PADRINO!” sentenció. “Entonces no me confirmo”. El “loco” Elías fue mi madrino y aun hoy no entiendo de qué se trata todo esto. En quinto de media la profesora de religión algo obsesa no nos dejó entrar a tres amigas a la clase por preguntar mucho, mi madre optó por retirarme de la clase de religión y desde entonces hasta hoy varias cosas no me han quedado claro sobre algunos temas.
Años después viviendo en Máncora conocí la procesión del Cautivo de Ayabaca y como venía gente caminando desde Tumbes o más lejos, tocando música, gastando pares de zapatos hasta llegar a pagar sus promesas donde él. Me quedé impresionada por la fe de otros, en especial por la de un amigo quien un día tomando hasta el agua de florero me contaba que en dos días se iba en procesión, caminando kilómetros hacia su promesa de todos los años. Me di cuenta ahí que admiro la fe de otros, fe que no sé cómo se consigue ni creo tener tan fuerte.
El año pasado fui por primera vez a la procesión del señor de los milagros al centro de Lima y aunque no creo que sea parte de mi cultura, me movió todo, se me salieron las lágrimas, me emocioné recé, pedí, agradecí mucho. ¿Por qué? De nuevo: ni yo lo sé.
Hace unos días, en Barranco donde tengo la suerte de vivir (aunque varios creen que me quejo mucho y debería mudarme) se hizo una vez más la procesión. Porque en noviembre, ni idea, no soy parte de la iglesia pero hasta ahí, no hay problema. A pesar que cierran calles sin avisar, a pesar que recibes agresiones verbales cuando pides por favor algo de organización vial al respecto. La respeto, la procesión es una tradición. Pero acá entran cosas que no entiendo. ¿Por qué carajos tienen que reventar cohetones desde las 7am un domingo? Porque no respetan ellos a los demás como exigen se les respete a ellos. Muchas personas solo tienen el domingo para descansar. Y bueno ahí no para, esto se dio durante todo el día, cada vez que creías que ya había parado, otra detonada en alguna parte de Barranco. Entiéndase que es el distrito más pequeño de lima, entonces todo se siente como dentro de casa. Las calles cerradas, estrados en la plaza, insisto, hasta ahí, aunque incomode, acepto y respeto. Eran las 12 de la noche y las bombardas al mejor estilo rata blanca no paraban de sonar, me asomé por la ventana y podía ver como a peligrosa muy poca altura reventaban sobre los arboles lindas luces (me encantan lo juro, pero domingo 12 de la noche…no te pases). Dieron las 2:30am y cuando pensábamos que ya dormiríamos se desató la tercera guerra mundial, el año nuevo chino, peruano, el fin del mundo de las rusas, y todo a la vez. Yo estaba dentro de mi cuarto que queda al fondo de la casa, luces apagadas, cortinas cerradas y se iluminaba todo con cada detonada, llegó un momento que de verdad hasta miedo daba. No había quien los detenga, serenazgo respondía que “los católicos son mayoría en el distrito” así que no nos quedaba más que aguantar. Fiscalización nunca respondió, las sirenas de bomberos se prendieron un par de veces y ahora me temo, y espero equivocarme, también ellos fueron parte de esto según he leído por ahí. Yo dormí 3 horas y media antes de ir a trabajar, se de amigos que sus hijos no durmieron nada por el susto, no me imagino como habrán estado los ancianos del asilo que está a menos de dos cuadras de la plaza. Eso sin entrar en el tema de las mascotas aterradas en casa, de las aves que salen huyendo de la zona y ya no regresan. Del efecto extremadamente nocivo y en algunos casos irreversible que tiene la contaminación sonora en las personas y medio ambiente. No entiendo entonces, ¿cómo es que una religión predica el respeto, el amor a los otros y trata así al resto que no se le une? Los que nos hemos quejado hemos recibido insultos, incluso hay una persona que ha salido herida por una piedra en la cara de parte de uno de estos energúmenos que defiende lo indefendible. Todo por ir a pedir a las 2am que por favor paren de hacer tanta bulla.
Yo sigo aquí entonces sin entender nada desde mi primera comunión hasta hoy sobre porque con tanta facilidad predican lo que no practican. Ojo, no estoy generalizando sé qué hay de todo en todos lados, pero carajo, hay leyes que no se están cumpliendo y faltas de respeto que dudo mucho el dios más grande de las “mayorías” barranquinas estaría contento de ver. No entiendo porque se les otorga el derecho y la venia de pasar sobre uno, porqué el municipio es parte de esto y se lava las manos mientras levanta los hombritos con cara de “ay es solo una vez al año que le vamos a hacer”. Yo creo que hasta el mismo Señor de los Milagros estaba tapándose los oídos rogando porque se acabe y dejen de usarlo de excusa. Amén…dicho sea de paso, ¿no vendrá de amarse? Amen suena más bonito aunque ahorita sienta todo lo contrario por varios.

Wednesday, November 13, 2013

Jalowin Criollo




De chica mi mamá era en Diciembre Mary Christmas y en Octubre un loco suelto en plaza. Una época hacia fiestas en casa, con todos sus amigos más locos que ella. Recuerdo disfraces como el de un amigo doctor que vino en bus desde la Merced con alas de ángel de plumas reales…lindas pero supongo medio apestosas y contaba cómo la gente en el bus lo alucinaba en el trayecto en especial porque no sabía dónde era Chaclacayo (ahí era la fiesta) y creo que ni donde quedaba la casa, pero por estar iluminado ese día: llegó. Claro su disfraz era un buzo deportivo blanco y alas. Una especie de premonitorio arcángel del futbol que aún no caía en desgracia. Otro, un sueco altote súper buena onda se pintó la cara de rojo y estaba disfrazado de insolado. Mi tía…mejor no entro en mucho detalle sobre la combinación entre su capa de vampiro y la influencia de vivir en Italia y andar en topless en la playa. Sí, mi familia era así: divertida y nadie se llenaba de contradicciones sobre si era el día de la canción criolla y que alienados todos los que se disfrazan o en que qué cholos todos los que cantan valses. Yo cómodamente encajaba ahí y me disfrazaba de punk, de bruja, de bruja de nuevo, de bufón de la corte (disfraz que uso mi mamá también otro año, lo que me hace pensar que yo fui alta desde los 10 años o mi mamá más chata de lo que yo recuerdo) y de bruja otra vez. Ya cuando dejó de hacer fiestas con bizarros personajes, ella se disfrazaba igual para repartir los dulces a los niños. Hasta que esos niños ya más parecían pirañitas y empezó a no solo no disfrazarse sino que cerraba la reja con llave así nadie podía tocar el timbre.

Mi familia materna, con la que crecí, no es peruana sino inglesa, entonces no crecí escuchando valses, ni huaynos, ni siquiera salsa. No me pueden culpar por ser más del disfraz que del cajón. La familia paterna si es del Callao y la salsa, el vals, el cajón, la papa a la huancaína y el pisco sour eran de casa. Aunque aun así una época era mejor negocio que saliera yo a pedir caramelos en donde ellos vivían (Chacarilla) que en mi barrio de gente no tan “dadivosa”. ¿Y de qué me disfrazaba? Pues de bruja otra vez. Una vez, me disfracé de Barón Ashler de Mazinger Z, un extraño personaje mitad hombre mitad mujer…sí, me disfracé de eso, fue mi idea, no tenía más de 10 años y al parecer era una niña de avanzada o tal vez solo una mini freak.
La cosa es que esta fecha mientras más tiempo pasa me trae más preguntas. La principal es ¿Qué te importa a ti si tu vecino, amigo, cuñado baila bien apretado una Estrellita del Sur mientras toma pisco y come anticuchos o si se disfraza de zombie de película con polo de un equipo de futbol y se va a una fiesta con luces, hora loca y sanguchón de la tía veneno de amanecida?

¿De dónde y cuando salió para muchos ese tan grande orgullo criollo de una sola noche como para molestarse con el que pide jalowei en la calle? O sea, me vas a decir que tú en tu patriotismo le quitas a tu hijito el gusto de salir con sus amigos disfrazado de ironman, winnie the pooh, el chavo, un pitufo o de blanca nieves y lo obligas a oír a Felipe Pinglo mientras todo el barrio toca el timbre y grita afuera de tu casa. Seguro también me vas a decir que el resto del año en tu carro solo oyes a Chabuca y nunca vas a un concierto de una banda extranjera. Lindo ese pechito orgulloso de nuestra música y que con toda la  facilidad juzga al que no la tararea hoy alrededor de un jonca de chela.

Otra duda grande, porque esta fecha le da licencia a todas las mujeres a vestirse de sexy enfermeras o sexy profesoras o sexy alumna o sexy bombera o sexy diablas o sexy angelitos (el sexy no te salva de verte como puta ojo, solo estoy tratando de ser amable). Pero a los hombres la comodidad de ponerse un chaleco y disfrazarse de cambista… un pañuelo en la cabeza y son gitanos… el polo que se ponen cada clásico y son futbolistas…o peor aún la ropa de su vieja y son mujeres tetonas. Este…no es justo varón, si ella se va a vestir de hentay criollo lo mínimo que puedes hacer chochera es bañarte y poner de tu parte.

Y los niños, no se salvan los niños. Antes salías a la calle, tocabas timbre, gritabas jaaaalowwwwwwwinssssssssss!!!! Y te daban caramelitos, galletas, algún miserable canchita fría, hasta una vez me dieron un plátano. Hoy, se juntan en grupos de muchas edades y al mejor estilo CGTP gritan ¡JA-LO-WIN-JA-LO-WIN-JA-LO-WIN! Como protesta afuera del congreso. Si no me das caramelo te pinto tu casa y la huelga continúa.


Entonces Halloween / Día de la Canción criolla, si somos un país en el que no tiene de inga tiene de mandinga, en el que somos multiculturales, que la inclusión está de moda, y que para todos hay. Diviértete, ponte tu máscara de scream por décimo octavo año consecutivo anda a la peña y no hinches con lo que hace el otro. No puede ser que hasta para divertirnos seamos quejones. Yo hoy creo que me disfrazo de bruja (como todos los días) y espero que alguien me dé un caramelito. (¡!) Eso sí: cuidado con salir tarareando una canción de la peña no vaya a ser que aparezca alguien la máscara del tipo de apdayc y te cobre. ¡¡¡¡JALOWWWEEEEIIIIIII!!!!

Sunday, September 22, 2013

El efecto de crecer entre scones y papa a la huancaína

Crecí en una familia británica residente en Perú, nunca viaje Inglaterra y tampoco comí rico de chica, ahora de grande cocino por supervivencia y quedan claros rezagos.

El punto es que hace no mucho descubrí que soy una mezcla de chalacos salseros con square dancing. De ceviche de barrio con algún guiso marrón de pollo. Y de grandes domingos criollos familiares con horas leyendo en la alfombra de la sala.

 

Creo que me descubrí mezclada cuando en primer gradouna profesora preguntó qué música escuchábamos, las pequeñas San Silvestrinas respondieron felices: Parchis!Menudo!. Y yo: “My favorite bands are: Beatles, Rod Stewart and the Rolling Stones” frente a aproximadamente 30 caritas confusas mi escocesa profesora se emocionaba ydecía que esas también eran sus favoritas. Anécdota que inflo el pecho de mi rockera madre de por vida.

 

Mi abuela Peggy, madre de mi madre, era alta, flaca, regia, china de lentes, pelo corto siempre cenizo no se tanto si de canas o de color real. Ella escribía para un periódico, me torturaba todas las semanas yendo a ver las pruebas al Pacific Press y me llevaba al Lima Cricket Club, donde no me dejaba tocar nada en el baño, se ponía una ropa de baño, gorrito y nadaba ella por horas de horas de horas. Comíamos salchipapas. Crecí con ella me llevaba a todos lados, cantábamos en un Hillman mostazaque no iba a más de 60km/hr. Me hacía leer, tomar nota de todo lo que los guías explicaban en los museos y huacas. Me preguntaba luego lo que vi, entendí y descubrí. Ella me enseño a bailar sola en una fiesta de año nuevo que hubo en mi casa; que si una se quedaba esperando que la saquen a bailar a lo peor se quedaba planchando…sonseras! Dijo “una mujer puede bailar sola. Y se puso a bailar, brazos estirados, girando, vestido largo de la india pintado a mano…que hoy tengo yo. Me enseñó a tomar micros, como la 10 me llevaba por todo lima y como si estabas esperando en un banco y entraban a asaltar me tire al piso bajo los asientos (vivíamos en los 80s en Lima). Mi Grandma nunca me abrazaba, como mucho ponía su mano en mi hombro, ponía almohadas entre ella y yo cuando me pasaba a dormir a su cama, y muy rara vez me dijo en voz alta que me quería.

 

Mama Zora, la madre de mi padre, era pequeña, redondita, rosada, canosa de lentes también. Ella se pasaba la vida ordenando su casa, limpiando todo hasta que brille ese piso asesino en el que todos nos resbalamos en esa casa deChacarilla. Ella empezaba el día cocinando, todo siempreolía rico en esa casa. Jamás salía sola de la casa, veía novelas, trampolín a la fama, risas y salsa y el noticiero. Fumaba sus puchitos que cortaba a la mitad para fumar menos. Andaba siempre con un mandil puesto y creo quejamás la vi usando pantalones ni en invierno. Le tenía pavor a los aviones, se le subía la presión. De hecho me pongo a pensar en ella y no la recuerdo en otro lado que no sea su casa. Ella era una abuela clásica de cuento que cocinaba delicioso, todos los años me regalaba torta helada de piña con su receta secreta que se llevó con ella. Ella nunca hablaba mal pero cuando veía el noticiero y salía Fujimori. Decía: “este chino cojudo”… ella tampoco abrazaba mucho pero si me decía que me quería por teléfono, aunque a veces me decía también “hijito”.

 

Zora una limeña quien crió a sus hijos en el Callao (no me queda claro si ella era chalaca de nacimiento). Ellos fueron al colegio que antes fue clínica donde había nacido Peggy…una inglesa que realmente nació en el Callao.

 

Los domingos en casa de Mamazora oían música criolla a todo volumen, en mi casa oíamos RPP todos los dias a todas las horas. En casa de Mamazora no se discutía, en mi casa con tiradas de puertas. En navidad no comíamos pavo, comíamos pollo al horno, jamones, quesos, Christmas puddings flambeados. En la casa peruana pavo hasta reventar, puré de manzana hecho en casa, pasas, frutas secas, chocolates, chocolate caliente en diciembre, paneton con mantequilla, café con leche, champagne.

 

Estoy segura que estas mezclas y el crecer hija única sola por horas jugando con mi imaginación en el parque de Chaclacayo por horas eternas, corriendo atrás de barquitos (hojas secas) que iban por las acequias, armando una carpa con las mantas de mi cama en el columpio del jardín hasta empezar a congelarme. Tenía una tortuga y un cocker spaniel negro, ella Paquita, el Baffles. Paquita y yo nos bañábamos en la piscina. Baffles, pobrecito sé que lo amaba pero no me acuerdo mucho de él, creo que porque un día en mi cumpleaños me mordió la nariz, todo esto sumado a mucho tiempo para mirar por la ventana delhillman me hacen quien soy yo.

 

Hace no mucho un amigo inglés casado con peruana me dijo que los hijos de mezcla peruana con inglesa, eran terribles que no deberían existir. Que esa mezcla de sarcasmo inglés con criollada peruana era hasta peligrosa (todo esto entre risas …pero con fondo serio).

A veces no entienden que lo que digo no es con idea de ironía sino con mi mayor honestidad, que no reniego sino que disfruto, que no tengo que reírme a voz en cuello para estarla pasando bien. Que mejor me comunico cuando escribo que cuando hablo, y que cuando abrazo a veces golpeo.

 

Mamazora antes de morir me regaló una cafarena negra. Grandma Peggy antes de morir me dijo que yo siempre fui muy latina para mi familia británica.

Ironías de ser Zoë (Ponce) Massey.