Friday, December 5, 2014

Reciclando vidrio



El plástico que tanto usamos, en gaseosas, envases descartables, empaques de comida, de artículas de higiene personal y de limpieza del hogar, espumas dentro de muebles, juguetes, piezas de carros, electodomésticos, zapatos, útiles escolares, materiales de construcción, la lista es inacabable, no es todo reciclable. De hecho no mucho de este puede ser reciclado en nuestro país, entonces primero hay que informarse bien antes de usarlo con tanta ligereza.

El plástico tiene un número o código que lo identifica y según este puedes saber si se recicla o no en la zona donde vives. Va del 1 al 7 siendo el 1 (PET) es más fácil de reciclar y el 7 una lista de “otros” no reciclables.
En cambio el vidrio: TODO se recicla y no solo todo sino que se puede hacer una infinidad de veces puede ser reciclado en un 100 %. El uso de vidrio reciclado ayuda a ahorrar energía, es menos costoso, además de reducir residuos y el consumo de materias primas. El vidrio se puede utilizar en múltiples procedimientos y materiales como ladrillos, cerámicas, asfaltos, vajilla,etc. Esto ahorra también el uso de materias primas y de los desechos que van a dar en los desagües.

El vidrio reciclado requiere 26% menos de energía que su fabricación desde cero y reduce en un 20% las emisiones a la atmósfera de la fabricación, contaminando un 40% menos de agua que la usada al fabricar el vidrio a partir de arena, cal y sosa. 

Cada tonelada de desechos de vidrio que se recicla evita que 315 kilogramos de dióxido de carbono se liberen a la atmósfera durante la fabricación de vidrio. El proceso de reciclaje empieza y termina en el mismo punto: el consumidor, o sea: tu.

Entonces si eres una persona que quiere un mejor planeta, cuidar el medio ambiente y ser comprometido con esto, no uses tanto plástico, usa más vidrio.

#dejaelplastico
#escogevidrio
#glassislife



Saturday, November 29, 2014

Rechaza, Reduce, Recicla y Reutiliza

Desde chica el reciclar  o más bien el re-utilizar ha estado presente en mi vida. Así como mi abuela guardaba todo lo que era posiblemente útil en algún momento (mientras yo esperaba que viaje para poder donar todo a los traperos), mi mamá jugaba a poner tintas de colores en botellas de vidrio que luego ponía en los marcos de la ventana y llenaba de color las habitaciones. De paso llenaba de curiosidad a los que pasaban por la calle. Una vez una señora preguntó que qué día tomábamos cuál… mi madre fiel a su estilo, le contestó que estaban marcadas por días de la semana. Sí, así tuve la suerte de crecer.

Años después mis ventanas también estaban llenas de botellas con tintas de colores, mientras las de mi mamá eran botellas hermosas, las mías eran de Absolut… pero vidrio de colores al fin.

Hace unos días que vengo retomando la casi superada adicción a pinterest buscando algunas ideas para la tienda que estoy por abrir y me di con varias ideas recontra mostras para re-utilizar vidrio.
Desde el simple hecho de usar los pomos para guardar cosas en la refri, los de comida de bebé para tuercas y tornillos. Se pueden  hacer candelabros, recuerdos,  usar de moldes para comida, contenedores para fotos, hasta terrarios.  

Cortar botellas de vino y convertirlas en vasos es recontra útil también, pero no sé porque entre tanto vidriero se me hace o súper difícil conseguir quien lo haga o súper caro. Sé que con pabilo y algo de alcohol puedo cortarlas, me daré el tiempo de ver si de verdad puedo sin terminar en emergencias.

Al final de buscar y rebuscar links ando medio virola, pero con una colección de ideas para la tienda y para mi casa. Si usas pomos de gerber, me los guardas porfa?

Rechaza, reduce, recicla y reutiliza 

(y si es vidrio, mejor aún). 



#glassislife
#dejaelplastico
#escogevidrio






Friday, November 21, 2014

El plástico de nuestro paisaje


Hace unas semanas viaje por carretera por más de 2000 km. al norte, bien al norte. Nos agarró la noche antes de llegar a Casma. Dormimos en Trujillo y salimos de nuevo al alba camino a Ecuador.

Grande y muy triste fue mi sorpresa al ver como desde que agarramos la carretera para salir de Trujillo hasta llegar a Talara (más de 500 km. después), no dejé de ver basura en el camino. No unas cuantas bolsas, no unas cuantas botellas. Toneladas. Miles de bolsas plásticas “decoraban” nuestro desierto. Toneladas de botellas plásticas en toda la zona de Chiclayo, un botadero de basura que abarca km. Colgaban plásticos de árboles secos del desierto hermoso de Sechura…bueno, antes más hermoso.

¿Qué es lo que estamos haciendo? Me queda un dolor en la boca del estómago nuestra irresponsabilidad pero creo que más la desidia. Él no me importa, o el mientras no lo vea: no existe. No sé qué es exactamente pero sí sé que es irreversible. O al menos que está llegando a un punto en el que lo va a ser, y no tendremos a quien voltear más que a nosotros mismos. Nosotros TODOS somos los responsables.

Tu que botas tu botella de gaseosa por la ventana. Tú que no separas tus reciclables. Tu que consumes más plástico del que necesitas. Tú que te levantas de hombros y piensas “todos lo hacen”. Corta la cadena. Deja de hacerlo, enseña a los tuyos a ser responsables. ¿Y sabes que puedes hacer? Cambia plástico por vidrio.

Puedes decir que no a las bolsas y usar una canasta. Y las gaseosas retornables, aún existen. ¿Qué tal si exigimos se usen más? Antes no había de otra. Ibas con tu botella y te daban otra. Es como la cerveza, envases retornables o por último: descartables pero de vidrio. El vidrio es inocuo, consta de tres abundantes materias primas naturales: arena, carbonato sódico y caliza.

Entonces, ¿por qué consumimos tanto plástico? Porque es barato. Pero es barato hoy. Porque el efecto que está teniendo en nuestro planeta tiene un precio que en 10 vidas no vamos a poder pagar.

Usa canasta para tus compras, usa vidrio para guardar  tus bebidas y comidas: como antes. Todo tiempo pasado… tuvo mejor sabor (y menos contaminación).


foto: Zoë - Talara 2014

#escogevidrio
#dejaelplastico
#glassislife

Friday, November 14, 2014

Yo uso vidrio ¿y tú?




Hace poco leí una de esas listas en las que te reconoces como peruano por diferentes cosas que has hecho tú, tu familia en tu niñez o tus amigos y uno de los puntos era: usar vasos de mermelada como vasos de la casa. (O algo así). Me reí claro, porque ¿quién de nuestra generación no lo ha hecho? Y con nuestra generación hablo de esa que va pasando los 35. De esos que aún recuerdan con nostalgia el haber acompañado a la madre o abuela al mercado y que ella hiciera las compras en canasta. De esas épocas en las que el plástico no estaba tanto por todos lados.
¿Por qué usamos plástico y no vidrio?
Porque su producción es más rápida
Porque pesa menos
Porque existe en miles de modelos, tamaños, diseños.
Y porque pensamos que es reciclable o nos venden el cuento de ser bio degradables. Y bueno me toca pincharte el globo por si hasta hoy no te habías enterado.
No todo el plástico es reciclable, los productos biodegradables no se producen en nuestro país por ser muy costosos, (tendrían que estar hechos de 100% fibras vegetales, lo que hay aquí no lo es). Y para shock aun mayor, mucho de este contiene PBA que ya ha sido comprobado interfiere en el correcto desarrollo de los niños, causa cáncer entre otras “maravillas” plásticas de querer vivir un día a día más rápido y descartable.
¿Por qué entonces no usamos más vidrio si este es 100% reciclable, permite la vida más larga de los productos envasados y por ser impermeable no permite la oxidación de su contenido? Al parecer los motivos más fuertes son el precio de producción y el que mucha gente considera que el vidrio es mucho riesgo. Ahora, que yo sepa, las madres de casi todos los de nuestra generación nos dieron leche en biberones de vidrio y aquí estamos todos.
Debo decir que yo soy fan del vidrio, no solo es mucho más limpio en el día a día y en el largo plazo. Sino que es un material que en lo personal me parece hermoso. Es transparente, puedes usar los envases de vidrio una y otra vez para diferentes cosas. Ese vaso de mermelada puede ser desde tu vaso de jugo en las mañanas como un florero de centro de mesa, un contenedor para la refri y hasta un molde que puedes usar para recortar masa de galletas, candelabros y hasta ingeniosos y muy resistentes vitrales de casas. Claro el riesgo de cortarse está siempre, pero prefiero cortarme a contaminarme.
Desde hoy empiezo una campaña para tratar de hacerte recordar que el vidrio es mejor que el plástico…y empiezo por recordarte que nada le gana a una gaseosa helada en un envase de vidrio.
Deja el plástico, escoge vidrio.
#glassislife 


Wednesday, November 27, 2013

Amaos los unos a los otros (mientras piensen como yo)





A mí me bautizaron a los 8 años, me acuerdo de ese día y fue una semana antes de la primera comunión. Me acuerdo también que fue mi decisión que me bautizaran católica. ¿Cómo? Bueno la familia de mi madre es protestante, la de mi padre bien católica y el bien ateo. Estudié en un colegio laico y cuando todas iban a hacer la primera comunión yo me sentía más bicho raro aun de lo que ya me sentía siendo hija de casi hippies, divorciados, no yendo a Miami sino a Chaclacayo y no teniendo empleada.  Entonces, me bautizaron, hice la primera comunión con estampitas, chocolate caliente, vestido blanco hecho por mi abuela la católica y bucles… sí bucles casi angelicales hechos con unos endemoniados ganchos que casi no me dejaron dormir toda la noche. Todo para que una linda niña de este laico colegio a sus 8 años volteara y me dijera en pleno momento de “la paz”: ZOE QUE TE HAS HECHO???? Y así empieza mi vida católica confundida.
Mi madre jamás iba a misa, ni protestante ni mucho menos católica, pero hizo su buena acción del año con la nueva y única niña católica en la familia y me llevo algunos domingos a la iglesia Carmelitas. Ahí ella no podía ni rezar porque no se sabía nada en castellano y por ende tampoco explicarme mucho de lo que hacíamos ahí. Luego un día me dejo claro que: ni más, estaba sola en esto.
Mi abuela iba todos los domingos al Good Shepherd , entonces empecé a ir con ella y lo hallé mucho más divertido, los niños íbamos a Sunday School, nos explicaban de las historias en la Biblia y nos invitaban helado o galletas y jugábamos. Luego nos juntábamos con los grandes post misa quienes tomaban café conversaban, se conocían. No apestaba a perfume como el Carmelitas ni la gente se iba corriendo ni bien terminaba la misa. Luego una profesora del colegio preguntó a qué iglesia íbamos, le conté y me dijo “!ten mucho cuidado, esa no es una iglesia católica!” yo llegué llorando a casa aterrada de poder estar ya a esta corta edad lidiando con el diablo.
Dejé de participar en todo esto, hasta la adolescencia en la que descubrí nuevamente en la iglesia Carmelitas un excelente lugar para conocer chicos, iba con mi mejor amiga, nos reíamos tanto que creo que una vez nos dijeron que si íbamos solo a eso mejor no fuéramos. Entonces optamos por hacer lo que la mayoría de adolescentes, los domingos por la tarde teníamos la excusa de ir a misa para cruzar la avenida de por la casa y llegar a sentarnos afuera de la iglesia para disforzar nuestros 14 o 15 años con libertad y bendición.
En cuarto de media yo estaba segura que no me quería confirmar y una profesora que sentía que Dios estaba más con los Krishnas que con el padre de la iglesia a la que iba con su familia, me convenció de hacerlo. “Quien será tu madrina?” preguntó, ”Rafael Elías, respondí”, ”NO PUEDES TENER PADRINO!” sentenció. “Entonces no me confirmo”. El “loco” Elías fue mi madrino y aun hoy no entiendo de qué se trata todo esto. En quinto de media la profesora de religión algo obsesa no nos dejó entrar a tres amigas a la clase por preguntar mucho, mi madre optó por retirarme de la clase de religión y desde entonces hasta hoy varias cosas no me han quedado claro sobre algunos temas.
Años después viviendo en Máncora conocí la procesión del Cautivo de Ayabaca y como venía gente caminando desde Tumbes o más lejos, tocando música, gastando pares de zapatos hasta llegar a pagar sus promesas donde él. Me quedé impresionada por la fe de otros, en especial por la de un amigo quien un día tomando hasta el agua de florero me contaba que en dos días se iba en procesión, caminando kilómetros hacia su promesa de todos los años. Me di cuenta ahí que admiro la fe de otros, fe que no sé cómo se consigue ni creo tener tan fuerte.
El año pasado fui por primera vez a la procesión del señor de los milagros al centro de Lima y aunque no creo que sea parte de mi cultura, me movió todo, se me salieron las lágrimas, me emocioné recé, pedí, agradecí mucho. ¿Por qué? De nuevo: ni yo lo sé.
Hace unos días, en Barranco donde tengo la suerte de vivir (aunque varios creen que me quejo mucho y debería mudarme) se hizo una vez más la procesión. Porque en noviembre, ni idea, no soy parte de la iglesia pero hasta ahí, no hay problema. A pesar que cierran calles sin avisar, a pesar que recibes agresiones verbales cuando pides por favor algo de organización vial al respecto. La respeto, la procesión es una tradición. Pero acá entran cosas que no entiendo. ¿Por qué carajos tienen que reventar cohetones desde las 7am un domingo? Porque no respetan ellos a los demás como exigen se les respete a ellos. Muchas personas solo tienen el domingo para descansar. Y bueno ahí no para, esto se dio durante todo el día, cada vez que creías que ya había parado, otra detonada en alguna parte de Barranco. Entiéndase que es el distrito más pequeño de lima, entonces todo se siente como dentro de casa. Las calles cerradas, estrados en la plaza, insisto, hasta ahí, aunque incomode, acepto y respeto. Eran las 12 de la noche y las bombardas al mejor estilo rata blanca no paraban de sonar, me asomé por la ventana y podía ver como a peligrosa muy poca altura reventaban sobre los arboles lindas luces (me encantan lo juro, pero domingo 12 de la noche…no te pases). Dieron las 2:30am y cuando pensábamos que ya dormiríamos se desató la tercera guerra mundial, el año nuevo chino, peruano, el fin del mundo de las rusas, y todo a la vez. Yo estaba dentro de mi cuarto que queda al fondo de la casa, luces apagadas, cortinas cerradas y se iluminaba todo con cada detonada, llegó un momento que de verdad hasta miedo daba. No había quien los detenga, serenazgo respondía que “los católicos son mayoría en el distrito” así que no nos quedaba más que aguantar. Fiscalización nunca respondió, las sirenas de bomberos se prendieron un par de veces y ahora me temo, y espero equivocarme, también ellos fueron parte de esto según he leído por ahí. Yo dormí 3 horas y media antes de ir a trabajar, se de amigos que sus hijos no durmieron nada por el susto, no me imagino como habrán estado los ancianos del asilo que está a menos de dos cuadras de la plaza. Eso sin entrar en el tema de las mascotas aterradas en casa, de las aves que salen huyendo de la zona y ya no regresan. Del efecto extremadamente nocivo y en algunos casos irreversible que tiene la contaminación sonora en las personas y medio ambiente. No entiendo entonces, ¿cómo es que una religión predica el respeto, el amor a los otros y trata así al resto que no se le une? Los que nos hemos quejado hemos recibido insultos, incluso hay una persona que ha salido herida por una piedra en la cara de parte de uno de estos energúmenos que defiende lo indefendible. Todo por ir a pedir a las 2am que por favor paren de hacer tanta bulla.
Yo sigo aquí entonces sin entender nada desde mi primera comunión hasta hoy sobre porque con tanta facilidad predican lo que no practican. Ojo, no estoy generalizando sé qué hay de todo en todos lados, pero carajo, hay leyes que no se están cumpliendo y faltas de respeto que dudo mucho el dios más grande de las “mayorías” barranquinas estaría contento de ver. No entiendo porque se les otorga el derecho y la venia de pasar sobre uno, porqué el municipio es parte de esto y se lava las manos mientras levanta los hombritos con cara de “ay es solo una vez al año que le vamos a hacer”. Yo creo que hasta el mismo Señor de los Milagros estaba tapándose los oídos rogando porque se acabe y dejen de usarlo de excusa. Amén…dicho sea de paso, ¿no vendrá de amarse? Amen suena más bonito aunque ahorita sienta todo lo contrario por varios.